¿Por qué mis hijos no pueden ser amigos?

Like it? Share it!

Posted by: Sue Atkins

Las peleas y discusiones entre tus hijos pueden ser estresantes. Aun así, puedes ayudar a tus hijos a aprender sobre sus fortalezas y debilidades, y que crecer implica comprometerse a aprender. Aquí hay algunas tácticas que te podrían ayudar.

Read more here

En primer lugar, ¡mantén la calma! Si tus hijos te ven tranquilo en medio de una crisis, aprenderán a manejar sus emociones en momentos de fricción con sus hermanos. Como siguiente paso, observa a tus hijos: ¿por qué pelean y quién comienza? ¿Luchan en momentos específicos? Conocer estas cosas puede ayudarte a hacer más fácil la situación. Si tus pequeños discuten antes de las comidas, trata de alimentarlos antes. Alternado a esto, convierte esta situación en un “tiempo tranquilo” cuando los abraces, vean la televisión o lean juntos. Cuando ellos discutan, ten empatía con ellos. Di: “Puedo ver que esto está molestándolos a ambos”. Escucha ambos lados con calma y ten una solución práctica. Por ejemplo, si tus hijos están discutiendo sobre quién jugó con un juguete más tiempo, utiliza un temporizador para compartir el tiempo por igual. Enséñales cómo negociar: uno corta el pastel, el otro elige la primera pieza. Otro consejo sería mostrarles que trabajar en equipo puede ser muy divertido. Pueden hacer un pastel juntos, uno mide los ingredientes, el otro los mezcla, déjalos decidir quién hace qué. Felicítalos cuando lo logren.
Sin embargo, si tus hijos se lastiman mutuamente, procura intervenir diciéndoles que la violencia no resuelve nada. Habla sólo con el que golpeó primero para averiguar por qué había violencia y qué se puede hacer para frenar las reacciones violentas. Diles que te llamen para ayudar a resolver el problema, pero enfatiza que la violencia no resuelve nada y no será tolerada en casa. Muéstrales cómo expresar su enojo con seguridad, pero sólo en un momento en que estén tranquilos. Entonces si la situación vuelve a ocurrir, ellos recordarán y serán capaces de usar las técnicas. Ejemplos como sacar su enojo en una muñeco, una almohada, y hacer un dibujo o escribir lo que sienten podría ayudar. El ejercicio físico también les ayuda a deshacerse de la ira acumulada. Concéntrate en tranquilizar al niño agredido, pero no tomes un lado entre ellos. Dales tiempo, ¡ellos lo lograrán!
¿Tienes alguna otra táctica para ayudar a tus hijos a ser amigos? ¡Nos encantaría escuchar tus historias!

 Si tus hijos están en desacuerdo, trata de hacerles saber cuál sería la mejor solución para arreglar el problema. ¡Dales una oportunidad!

Sue Atkins

Sue Atkins Experta en crianza, autora y locutora

Like it? Share it!